Recordando mi primera calçotada en Ca N’Ayxelà: un viaje a los sabores del Mediterráneo.
Cuando pienso en las calçotades, hay un recuerdo que siempre me hace sonreír.
Era una mañana fría de enero cuando conduje hasta Ca N’Ayxelà, aquella masía del Penedès que lleva décadas ofreciendo auténtica cocina tradicional catalana en un entorno que parece detener el tiempo.
Y allí, entre viñedos y paisajes de campo, empezó una de las experiencias gastronómicas más memorables que he vivido.
Al entrar en la masía, el olor del fuego asado y el calor de la mesa me dieron la bienvenida.
En Ca N’Ayxelà, la calçotada no es sólo una comida, sino todo un ritual.
Los calçots, tantos como querías, se sirven recién quemados, fumados y jugosos, acompañados de su salsa casera, llena de aromas profundos que sólo una familia con tradición culinaria sabe conseguir.
Recuerdo cómo, con el babero puesto, cogí el primer calçot y lo sumergí en aquel romesco perfecto que se te queda grabado en el paladar. Es ese momento – cuando te tiras adelante y se ríen los amigos mientras intentas no mancharte -que te recuerda por qué esta tradición sigue viva en Cataluña.
Después de los calçots, la fiesta de sabores continuaba a la brasa: butifarra blanca y negra con judías y las costillas y medias de cordero a la brasa con alcachofa– cada bocado una explosión de gustos auténticos del Penedès.
Este segundo plato, servido caldoso y nada pretencioso, te confirma que una verdadera calçotada no termina sin la carne a la brasa compartida con buena compañía.
Y, como no puede ser de otra forma en una comida que celebra la cocina tradicional catalana, todos acabamos con una crema catalana casera, sedosa y dulce, que nos pareció el final perfecto de una comida excepcional.
Ca N’Ayxelà no sólo me regaló un día memorable, sino que me conectó con una tradición –la calçotada en Catalunya– que hace que el invierno tenga un gusto especial y que hace que valga la pena marcar en el calendario, a lo grande, cada año.
Encomiable, ¿verdad? Pues, si quieres, esta historia puede ser la tuya , sólo tienes que reservar tu calçotada en Ca N’Ayxelà y vivas tú también esta experiencia en primera persona:
Disfruta de los calçots ilimitados, de las carnes a la brasa y de un ambiente cálido y auténtico.
La temporada comienza y los mejores momentos en torno a la mesa te esperan entre viñedos y risas. Te guardamos mesa, ¿verdad?