Hoy en día es muy común oír hablar de calçots, calçotadas y salsa de romesco. Pero, ¿realmente, de dónde vienen los calçots?
Las auténticas calçotades en Cataluña tienen su origen en la tradición campesina, cuando los agricultores empezaron a cultivar las cebollas cubriéndolas de tierra para que crecieran más largas, dulces y sabrosas.
Aún hoy, los calçots se cuecen a llama viva, por lo que su parte exterior se quema, pero el interior queda tierno, blanco e irresistible.
Con el tiempo, las calçotades en las masías –una comida humilde de campo-, se ha convertido en una fiesta colectiva y en un plato popular y emblemático de la cocina catalana.
Y también con el tiempo, hablar de calçotades en Vilafranca, en Barcelona o en masías de todo el país como la nuestra, es hablar de una tradición que atraviesa generaciones y mesas largas como domingos infinitos.
Ahora bien, hoy como siempre, el mundo gira y todo cambia, y entre otras cosas, aparecen nuevas tendencias, intolerancias y preferencias alimentarias.
Dónde hacer una calçotada en Vilafranca.
Por eso en Ca N’Ayxelà, cuando llega el frío suave y el cielo sabe a humo dulce, mantenemos vivo este ritual pero con espíritu renovado.
Y es que en Ca N’Ayxelà somos mucho más que un restaurante donde hacer una buena calçotada: somos una casa abierta donde la tradición se encuentra con las nuevas formas de comer y compartir.
Nuestra salsa de romesco sin gluten es un claro ejemplo. Una salsa casera única en el Penedès, hecha con tomate, ajo escalivado, almendras, avellanas, ñoras y algunos ingredientes más que forman parte de nuestra receta secreta y que hacen de este romesco un sabor inolvidable.
Además, somos conscientes de que la mesa es diversa y que no todo el mundo come carne.
Por eso, también hemos creado la calçotada vegana, una propuesta que combina lo mejor de los calçots con alimentos que no provienen de origen animal, sin perder la esencia de esta tradición que seguimos año tras año aún perfeccionándolo todo para que os llegue el mejor plato a la mesa.
La mejor calçotada en Cataluña en un entorno de masía.
En Ca N’Ayxelà, los calçots son los protagonistas, sí.
Pero el verdadero ingrediente secreto es la gente que se sienta a tu lado. Porque una calçotada no es sólo comer: es humo que perfuma el aire, manos negras que se encuentran, risas que estallan y ese instante compartido que, sin darte cuenta, ya forma parte de tu historia.